Fui feliz cuando me miraba a mi misma y me quería ver, fui feliz cuando hacia por entenderme y me hacía entender, fui feliz cuando guiaba mis guiones y sobre todo fui feliz cuando contaba conmigo misma para ajustar cientos de cuentas.

Pero no fui feliz cuando abandonaba mis sueños, cuando ya no contaba conmigo y no fui feliz cuando no me interesaba por mis intereses, no fui feliz, ni siquiera al restarme en lugar de sumarme por mis proyectos y dejarme sin rumbo…

Soy feliz al proyectarme en mis proyectos, soy feliz al reconquistar mis miedos y conquistas y soy feliz al luchar en grandes luchas pero sobre todo, todo, todo al batallar miles de batallas…